El talento de una organización no se fortalece únicamente mediante procesos de contratación. También requiere crear condiciones para que las personas puedan desarrollar sus capacidades, asumir nuevos retos y encontrar oportunidades de crecimiento dentro de la empresa. En un mercado laboral que cambia con rapidez, las compañías necesitan combinar formación, diversidad y posibilidades reales de desarrollo profesional.
La experiencia de Grupo Ficohsa durante 2025 muestra una estrategia que integra estos elementos. Según los resultados de su Memoria de Sostenibilidad 2025, el grupo cerró el año con 7.198 colaboradores en la región, de los cuales el 58 % eran mujeres, mientras que la Universidad Corporativa Ficohsa registró 531.142 horas de formación, un 29,2 % más que en 2024.
Las habilidades requieren oportunidades para desarrollarse
Las competencias que una empresa necesita hoy pueden no ser las mismas que requerirá en los próximos años. La digitalización, los nuevos modelos de trabajo y la transformación de los servicios financieros están modificando los perfiles profesionales y las habilidades necesarias para desempeñarse.
Ante semejante escenario, la capacitación constante facilita que los equipos actualicen sus saberes sin desconectar dicha enseñanza de su trayectoria en la compañía. En Grupo Ficohsa, dicha perspectiva se evidencia en la labor de la Universidad Corporativa, la cual enfocó sus iniciativas de 2025 en potenciar habilidades tanto humanas como digitales.
La combinación resulta relevante porque el desempeño profesional actual exige tanto conocimientos técnicos como habilidades para comunicarse, resolver problemas, adaptarse y trabajar con otros.
531.142 horas dedicadas a aprender
Las cifras permiten dimensionar el esfuerzo realizado durante el año. La Universidad Corporativa Ficohsa acumuló 531.142 horas de formación regional en 2025, lo que representa un crecimiento del 29,2% respecto al período anterior.
Más allá del volumen, este indicador evidencia una clara apuesta por transformar el aprendizaje en una dinámica constante. De este modo, la formación deja de entenderse como un evento aislado ligado a un procedimiento o tecnología específica, integrándose de lleno en la evolución laboral de las plantillas.
Además, mediante un plan formativo integral es posible alcanzar a diversos perfiles corporativos, desde aquellos empleados que requieren afianzar sus destrezas tecnológicas hasta los individuos interesados en potenciar sus capacidades de dirección o administración.
Una fuerza laboral con mayoría femenina
La diversidad también forma parte de la composición del talento. De los 7.198 colaboradores que integran Grupo Ficohsa al cierre de 2025, el 58% eran mujeres. La representación femenina no se limitó a la fuerza laboral general: durante el período también se registró un incremento del 24% en mujeres que ocupan puestos directivos y posiciones de liderazgo.
Este progreso facilita contemplar la pluralidad bajo otro prisma. No se reduce exclusivamente a la cantidad de mujeres integradas en una compañía, sino a las posibilidades con las que cuentan para intervenir en ámbitos donde se definen las decisiones.
Llegar a puestos directivos puede ayudar a ensanchar los puntos de vista dentro de los grupos de trabajo y a crear modelos a seguir para otras especialistas que aspiran a progresar en sus trayectorias profesionales.
La formación y la equidad van de la mano
Una política de diversidad puede propiciar la representación, sin embargo, los programas de crecimiento profesional son los que consolidan dicha presencia a lo largo del tiempo.
Por eso, equidad y formación están estrechamente relacionadas. Una colaboradora puede tener acceso a una posición dentro de una organización, pero también necesita herramientas para asumir nuevas responsabilidades, fortalecer sus competencias y competir por oportunidades de crecimiento.
Iniciativas como Ficohsa Women4Women se insertan dentro de los esfuerzos impulsados para fomentar la progresión laboral de las mujeres en el interior de la organización. Dichos espacios sirven de complemento para la capacitación técnica y ayudan a consolidar aptitudes vinculadas al liderazgo, la evolución en la carrera y el establecimiento de redes de contactos.
Prepararse para habilidades que todavía están cambiando
Uno de los retos de la formación corporativa radica en preparar a los empleados para puestos que seguirán transformándose. Las competencias digitales cobran cada vez más relevancia en la industria financiera, si bien no operan de forma independiente. Asimismo, la evolución tecnológica demanda profesionales idóneos para examinar datos, transmitir ideas con precisión, interpretar las demandas emergentes de los usuarios y amoldarse a variaciones continuas.
Por esta razón, fomentar destrezas humanas a la par de habilidades digitales constituye una mezcla estratégica. Aunque la tecnología sea capaz de transformar los instrumentos de trabajo de cualquier entidad, son los individuos los encargados de asimilar su uso óptimo.
Cultivar talento desde adentro
Fortalecer las capacidades de los colaboradores también permite que las organizaciones desarrollen parte del talento que necesitan internamente.
Cuando una empresa invierte en formación, puede preparar a sus equipos para asumir nuevas funciones y responsabilidades. Esto contribuye a generar rutas de crecimiento profesional y a conservar conocimientos que ya existen dentro de la organización.
Los resultados de 2025 muestran una estrategia que combina ambos elementos: una fuerza laboral diversa y una inversión creciente en aprendizaje.
Las 531.142 horas de capacitación, el 58 % de participación femenina y el incremento del 24% en mujeres en posiciones de liderazgo son indicadores diferentes, pero conectados por una misma idea: el talento necesita oportunidades para desarrollarse.
Una estrategia que mira más allá del presente
La administración del talento lidia con un desafío que va más allá de satisfacer las demandas actuales. Asimismo, resulta imperativo prever qué destrezas, aptitudes y perfiles se requerirán durante los años venideros.
La vivencia compartida por Grupo Ficohsa a lo largo de 2025 evidencia un plan de acción sustentado en tres pilares: pluralidad en las plantillas, impulso a la dirección ejecutiva de mujeres y capacitación constante.
Mantener esta combinación puede ayudar a construir equipos más preparados para la transformación del sector financiero y para las nuevas expectativas del mercado laboral. En última instancia, potenciar el talento no consiste únicamente en capacitar más, sino en crear las condiciones para que ese aprendizaje se convierta en crecimiento profesional y en nuevas capacidades para la organización.
